Al parecer la cumbre sudamericana para ayudar a Haití, que se realizará en Ecuador ha sido el único evento que ha logrado el regreso del presidente colombiano Alvaro Uribe al país, tras 20 meses de relaciones bilaterales rotas con el presidente Rafael Correa y a la vez se encontrará cara a cara con su otro homólogo venezolano, Hugo Chávez, con quien está pasando los peores momentos.
Lo que en determinado momento mantuvo unidos a Uribe y a Correa se destruyó por completo luego del 1 de marzo de 2008, cuando militares colombianos bombardearon un campamento clandestino de la guerrilla de las FARC en territorio fronterizo de Ecuador con saldo de 25 muertos, incluido el número dos de ese grupo, Raúl Reyes.
Desde esa entonces Correa rompió los vínculos con Colombia, lo que desencadenó una fuerte confrontación en la que Uribe acusó a Correa de ser cómplice de la guerrilla.
Sin poder reanudar al 100 por ciento el diálogo, los dos países restablecieron sus lazos a nivel de encargados de negocios el pasado 13 de noviembre.
La llegada de Uribe no sólo causa sorpresa por Rafael Correa, sino por su otro homólogo, el venezolano Hugo Chávez, quien decidió congelar los vínculos con Colombia y se encuentra en uno de sus peores momentos, por el rechazo de Caracas a un acuerdo militar que permite a Estados Unidos operar desde siete bases colombianas contra el narcotráfico y la guerrilla.